Archivo de junio de 2006

Un juego vil…

Jueves, 15 de junio de 2006

Rebuscando entre viejos libros me encontré uno que me ha traído buenos recuerdo, la verdad no soy nada culto, desde el punto de vista ortodoxo de la palabra, de hecho soy el típico que puede cometer las mayores faltas de ortografía, e incluso no me acompleja el promulgar uno de mis lemas que es “no leer un libro de que se haya hecho la película”. De hecho mi último pataleo ha sido que después de leerme el “tocho” del “Código Da’Vinci” se haya hecho la película… maldición, tiempo perdido. Aun asi hay un libro que he leído un montón de veces y realmente no me canso de leerle, porque cada vez que lo hago me divierte tanto o mas que la primera vez que le leí, el libro no es otro que Don Mendo, de Pedro Muñoz Seca. Así que he extraído del libro donde Don Mendo le explica a su amada Magdalena, como jugó y perdió a la siete y media, ese juego vil.

MENDO.– El Barón
de Vedia, un aragonés
antipático y zumbón
que está en casa del Marqués
de huésped o de gorrón.
Hablamos… ¿Y vos qué haceis?
Aburrirme… Y el de Vedia
dijo: No os aburriréis;
os propongo, si queréis,
jugar a las siete y media.

MAGDALENA.– ¿Y por qué marcó esa hora
tan rara? Pudo ser luego…

MENDO.– Es que tu inocencia ignora
que a más de una hora, señora,
las siete media es un juego.

MAGDALENA.– ¿Un juego?

MENDO.– Y un juego vil
que no hay que jugarlo a ciegas,
pues juegas cien veces, mil,
y de las mil, ves febril
que o te pasas o no llegas.
Y el no llegar da dolor,
pues indica que mal tasas
y eres del otro deudor.
Mas ¡ay de ti si te pasas!
¡Si te pasas es peor!

MAGDALENA.– ¿Y tú… don Mendo?

MENDO.– ¡Serena
escúchame, Magdalena,
porque no fui yo… no fui!
Fue el maldito cariñena
que se apoderó de mí.
Entre un vaso y otro vaso
el Barón las cartas dio;
yo vi un cinco, y dije «paso»,
el Marqués creyó otro el caso,
pidió carta… y se pasó.
El Barón dijo «plantado»;
el corazón me dio un brinco;
descubrió el naipe tapado
y era un seis, el mío era un cinco;
el Barón había ganado.
Otra y otra vez jugué,
pero nada conseguí,
quince veces me pasé,
y una vez que me planté
volví mi naipe… y perdí.
Ya mi peculio en un brete
al fin me da Vedia un siete;
le pido naipe al de Vedia,
y Vedia me pone una media
sobre el mugriento tapete.
Mas otro siete él tenía
y también naipe pidió…
y negra suerte la mía,
que siete y media cantó
y me ganó en la porfía…
Mil dineros se llevó,
¡por vida de Satanás!
Y más tarde… ¡qué sé yo!
de boquilla se jugó,
y se ganó diez mil más.
¿Te haces cargo, di, amor mío?
¿Te haces cargo de mis males?
¿Ves ya por qué no sonrío?
¿Comprendes por qué este río
brota de mis lagrimales? (…)

Por un puñado de dolares

Miércoles, 14 de junio de 2006

Con 3 millones de espectadores de prensa rosa, la retransmision en directo de la agonia y muerte de rocio Jurado se ha convertido en una de las mas rentables, (www.teletexto.com). En un bochornoso espectáculo de carroñería sobre la desgracia ajena, propio de los documentales de buitres de Felix Rodríguez de la fuente, hemos visto como la televisión alcanza las mas altas cotas de miseria, todo ello por un puñado de dolares.

Creo que si alguien viera por primera vez las retrasmisiones desde la casa de la moraleja, con ese despliego de medios, no serian capaces de pensar que detrás había una persona a punto de morir.

Para poder diferencias la retrasmisión de la muerte de esta mujer de las campanadas de navidad, los presentadores de algunos programas tuvieron que ponerse de luto, algo que hacia dudar si era un luto o una parodia de un entierro, porque intentar transmitir un “pésame” entre cuña y cuña publicitarias del “politono OPA” no parecia muy creible. Y para finalizar, lo nunca visto, la subtitulación de la interpretación de los labios de los familiares que acudían llorando al entierro.

Pero por si alguno le queda alguna duda sobre la mierda de televisión que tenemos, nos encontramos que las propias cadenas en un juego de hipocresía, se dedican a emitir programas para criticar lo bochornoso del espectáculo que ellos mismos nos han hecho tragar, “manda huevos”. Y como guinda el presentador de uno de los programas-bazofia-rosa todavía se presta al hacer un juegos de palabras con los apelativos que se les ha dedicado como; “los que nos llaman carroñeros están llamando carroña a Rocio Jurado” vamos como si ahora tuvieran que tener una madre ejerciendo la prostitución para poder llamarles hijos de puta.

Y no olvidemos que la exclusiva no la dio ni el “que me dices”, ni el “hola”, ni el “pronto” sino nuestra brillante ministra Carmen Calvo desde la “Feria del Libro”, con un titular un tanto sensacionalista, como “Rocío Jurado ha sufrido un «infarto cerebral»”, algo que creo no se llego a confirmar. En fin un nuevo ejemplo de cómo se gana el sueldo.

Creo que hicieron muy bien los fabricantes de SONY en poner una conexión de DVD a mi tele, es lo que la salva de no tirarla a la basura y en su lugar haber colocar la “folclorica” de toda la vida.